UN FUNDADOR PARA BURGOS
Según el propio testimonio que brinda Pedro Poveda, éste pasó por la ciudad en 1917 acompañando al obispo de Jaén para asistir en Santo Domingo de Silos a la consagración del nuevo abad mitrado, don Luciano Serrano, pero los comienzos de
Es interesante conocer el testimonio de Pedro Poveda recogido en un Cuaderno autógrafo en que consigna, a modo de Diario, las vicisitudes de las primeras Fundaciones, un título de gran resonancia teresiana . “1919.Día 16 de febrero .Desde hace año y medio que estuve en Burgos vengo acariciando la idea de fundar allí .Se cruzaron cartas con la señorita Fernandez Luís, que tiene casa en donde se hospedan normalistas; mediaron los padres carmelitas descalzos, sobre todo, el padre Silverio y hoy me dicen por teléfono desde Madrid, que el padre citado desea a todo trance que fundemos en Burgos (…) desde el primero de junio quedamos con la casa”(Archivo IT)
Para poner en marcha
El Padre Silverio fue nombrado prior del convento del Carmen en la ciudad e invitó a Poveda a visitarla .Poveda aceptó el ofrecimiento y el Padre Silverio publica sus impresiones sobre San Pedro Poveda en la revista carmelitana “El Monte Carmelo” (pgs. 427 y sigs). Se trata de una percepción fina, honda, perspicaz. Dice el P. Silverio: “Hemos tenido la satisfacción de tratarle personalmente, aunque por brevísimo tiempo. A través de su rostro bondadoso y de su conversación amena, discreta y espiritual, hemos adivinado un espíritu gigante y un corazón de niño. Espíritu de apóstol templado en las grandes luchas que siempre acompañaron a las grandes empresas.Y corazón infantil por su sencillez, humildad y trato afable y cariñoso, que le enseñorea de los corazones y le hace apto para ser padre espiritual de una gran familia” También en el verano de ese mismo año 1919, el sacerdote Saturnino Martinez, consejero de Doña Amalia Santos, que contaba con recursos económicos y sentía una viva peocupación por la situación del magisterio católico, escribe al Padre Poveda para tratar la fundación de un centro-internado para Magisterio.Don Pedro no puede, de momento,embarcarse en esa empresa que le resultaba económicamente inalcanzable y que será asumida que posteriormente, en 1921, por doña Amalia. En 1922, Burgos se encuentra con una pujante actividad misionera promovida desde el Seminario de Misiones y también desde la actividad que realiza el jesuita P. Zameza, director de “El Siglo de las misiones” que entabla una fructífera relación con el Padre Poveda ( que ya por entonces ha fundado
Poveda mostraba su satisfacción por el desarrollo de su Obra en Burgos, alentada muy directamente por el cardenal arzobispo de la diócesis, D. Juan Belloch, y escribe en 1927 esta carta de felicitación navideña: “Grandes cosas esperamos de las burgalesas (…)Es tan providencial todo lo de esa casa, es tan de Dios la protección que recibís, es tan de Dios la obra que realizáis que no puede ofrecer duda que el dedo de Dios está ahí” (Carta 13 de enero 1927.AIT)
Posteriormente asumió la dirección y gestión pedagógica del Colegio “Santa María
Francisca Rosique. Secretariado de San Pedro Poveda.
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