EL MILAGRO Y "LOS MILAGROS" DEL PADRE POVEDA

En 1999 la Postulación de la Causa de Canonización de Pedro Poveda concluyó el estudio de los 1.408 favores documentados que se le atribuyen. Estos debían ser analizados hasta la última selección efectuada por el Períto Médico que eligió la curación de un niño, favor que trajo consigo una profunda gracia espiritual para toda la familia. Ésta, en sorprendente sintonía con otros casos, por la honda experiencia vivida y el deseo de proteger los derechos del menor y la propia intimidad, solicitó desde el comienzo la más estricta reserva, y así se ha mantenido. Este es el "milagro" del Padre Poveda por el que en estos días las personas preguntan. Pero bueno es conocer los dones con los que Dios ha favorecido por su medio a las muchas personas que acuden a él de todo el mundo.

Todos los favores documentados se clasificaron para su estudio: 1, de orden moral o espiritual; 2, de curación y 3, de carácter físico.

En el orden moral destacaban el frecuente osmogénesis (olor de santidad) cerca de las reliquias del Beato; el imprevisto y profundo reencuentro de la cuestionada vocación sacerdotal que se había ido desvaneciendo; el retorno a la práctica religiosa por personas muy alejadas de ella; la definitiva solución de serias desavenencias matrimoniales y de relaciones padres-hijos; la inesperada liberación de la droga de quíenes parecían irremediablemente adictos a ella, y la extraodinaria presencia del Padre Poveda en circunstancias muy críticas de la vida espiritual.

Curaciones inexplicables y duraderas, se refieren a niños, algunos nacidos con deformaciones congénitas, otros afectados de importantes enfermedades que ponían en serio riesgo su vida o preveían una existencia muy limitada por las inevitables secuelas. Las hay también de tumores malignos; aneurismas sorprendentemente desaparecidos; complejas situaciones físicas muy rapidamente superadas e incluso algunas enfermedades psíquicas persistentes que, tras la invocación a Don Pedro, no dejaron rastro alguno en la persona.

En el orden físico favores muy variados: económicos, en particular a familias numerosas; de sorprendente superación de peligros graves y ciertos; de solución de problemas laborales o de paro, y de evidente ayuda a estudiantes -que estudian- aturdidos por variadas dificultades.

Describiremos un caso que podría ser expresivo de una intuición inicial: aunque el favor se enmarque en cualquiera de las categorías el verdadero milagro se lleva a cabo cuando es la persona completa la que resulta sanada. Porque la curación de la persona toda es el más importante factor de verificación de que se ha producido un milagro. Lo podemos ver en el caso de un joven de 27 años, zapatero de profesión, con una hermia de disco que le oprimía el nervio ciático, lo cual, además de suponerle "un contínuo martirio" le impedía trabajar, teniendo que sustentar a su madre y a su hermana. Quien le sugirió encomendarse al Padre Poveda lo narra de este modo:

"El día 15, medio desesperado a causa del dolor, salió a las afueras de Madrid. Allí le dio un dolor tan intenso en medio del cuerpo que no lo podía soportar. Entonces se acordó del Padre Poveda, del que ese día no le había hecho la novena. En medio del dolor lo invocó y en ese instante oyó como un chasquido y los dolores le desaparecieron. Él, sin atreverse a dar crédito a lo que experimentaba, trató de apoyar el pie y ya no sentía aquella corriente dolorosa que era tan ordinaria toda la temporada pasada. Se tocaba y hacía pruebas de una manera y de otra para convencerse de que aquello era verdad. Regresó a su casa sin saber si aquello era sueño o realidad. Esa noche durmió varias horas, cosa que hacía mucho tiempo que no lo lograba, a pesar de la medicación y calmantes que tomaba. El domingo, 16 siguió haciendo pruebas y más pruebas (...). El lunes 17 a media mañana se fue al taller y trabajó una hora y media, haciendo mil pruebas de sentarse y levantarse sin apoyarse, coser a máquina, etc, (...). A los pocos días me dijo muy sorprendido que el Padre Poveda le había curado y quitado los dolores, pero que había hecho otro milagro mucho mayor, y era el de cambiarlo por dentro, porque el veía que pensaba distinto, que desde la curación veía la vida de otra forma; en una palabra, que era otra persona".

En la Causa del Padre Poveda se han realizado Procesos de Martirio y de Virtudes, y con este doble título fue declarado Beato; se han estudiado los favores en su conjunto y uno por separado, que ya ha sido declarado verdadero milagro atribuido a su intercesión. Con su vida y con su muerte, con su contínua atención a la necesidad concreta y su intervención en situaciones muy críticas muestran las variadas facetas de este Santo, tan"eminentemente humano y todo de Dios".

¿Quieres colaborar con nosotros? Puedes añadir tus propios artículos y reflexiones a nuestro fondo de datos, para que el resto de los usuarios puedan conocer distintas perspectivas de pensamiento en torno a Pedro Poveda y su obra. Una vez recibida tu aportación será colocado un enlace a ella en esta misma sección. Para hacernos llegar tu artículo, haz clic aquí

^ Arriba