MISA DE SAN PEDRO POVEDA CASTROVERDE

Presbítero, mártir, fundador de la Institución Teresiana

El texto aquí presentado puede usarse en las Celebraciones Eucarísticas de acción de gracias por la Canonización. Las oraciones son las de la Misa de Beato, sustituyendo esta palabra por Santo.

Se ha añadido una primera Lectura y el correspondiente Salmo. Para el uso en distintas lenguas, estos textos litúrgicos se encuentran, algo más amplios, en la Misa vespertina de la Vigilia de la Natividad de San Juan Bautista, día 24 de junio. El Salmo 70 puede tomarse también de la Liturgia de las Horas. La segunda Lectura y el Evangelio son los de la Misa de Beato.

Está en trámite de aprobación por la Congregación del Culto y Disciplina de los Sacramentos la Misa de Santo, que tendrá más variantes que las aquí señaladas. Mientras tanto, y durante un año a partir de la canonización, puede utilizarse el texto que se adjunta. Después, cuando tengamos el Decreto de aprobación de los nuevos textos litúrgicos que hemos presentado en castellano, se solicitará la aprobación de los mismos en distintas lenguas y se imprimirá el Misal correspondiente.

Rogamos que durante este tiempo intermedio, acompañe esta Nota al uso y difusión del presente texto.




SAN PEDRO POVEDA CASTROVERDE,
presbítero, mártir, fundador de la Institución Teresiana

MISAL


ANTÍFONA DE ENTRADA Lc 4,18
El espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado para dar la buena noticia a los pobres.


ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso,
que elegiste a San Pedro Poveda,
presbítero y mártir,
para promover la acción evangelizadora
de los cristianos en el mundo
mediante la educación y la cultura,
concédenos, por su intercesión,
imitar su constancia en anunciar
y testimoniar el evangelio
y su fortaleza en confesar la fe.
Por nuestro Señor Jesucristo.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor, este sacrificio,
Para que cuanto celebramos
En el memorial de la pasión de tu Hijo,
Por intercesión y a ejemplo de tu Santo, Pedro,
Se haga vida en nosotros.
Por Jesucristo nuestro Señor.


ANTÍFONA DE COMUNIÓN Jn 15, 13

Nadie tiene amor más grande
que el que da la vida por sus amigos,
dice el Señor.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Vivifícanos, Señor,
por estos sacramentos que hemos recibido
y al celebrar con gozo
la memoria de tu Santo, Pedro,
concédenos que el ejemplo de su celo apostólico
nos impulse a crecer cada día
en gracia y santidad.
Por Jesucristo nuestro Señor.




LECCIONARIO


PRIMERA LECTURA
Lectura del libro de Jeremías 1, 4-9

Recibí esta palabra del Señor: - Antes de formarte en el vientre, te escogí; antes de que salieras del seno materno, te consagré. Te nombré profeta de los gentiles.
Yo repuse: -¡Ay, Señor mío! Mira que no sé hablar, que soy un muchacho.
El Señor me contestó: -No digas "soy un muchacho", que a donde yo te envíe, irás, y lo que yo te mande, lo dirás. No les tengas miedo, que yo estoy contigo para librarte. Oráculo del Señor.
El Señor extendió la mano y me tocó la boca; y me dijo: -Mira: yo pongo mis palabras en tu boca.



SALMO RESPONSORIAL 70,1-3.5-8.15-17.20

Tú eres, Señor, mi esperanza

A ti, Señor, me acojo:
no quede yo derrotado para siempre;
tú que eres justo, líbrame y ponme a salvo,
inclina a mí tu oído, y sálvame.

Sé tú mi roca de refugio,
el alcázar donde me salve,
porque mi peña y mi alcázar eres tú.

Porque tú, Dios mío, fuiste mi esperanza
y mi confianza, Señor, desde mi juventud.
En el vientre materno ya me apoyaba en ti;
en el seno tú me sostenías,
siempre he confiado en ti.

Muchos me miraban como a un milagro,
porque tú eres mi fuerte refugio.
Llena estaba mi boca de tu alabanza
y de tu gloria, todo el día.

Mi boca contará tu auxilio,
y todo el día tu salvación.
Contaré tus proezas, Señor mío,
narraré tu victoria, tuya entera.

Dios mío, me instruiste desde mi juventud,
y hasta hoy relato tus maravillas.
Me hiciste pasar por peligros,
muchos y graves:
de nuevo me darás la vida,
me harás subir de lo hondo de la tierra.



SEGUNDA LECTURA
Lectura de la carta del apóstol San Pablo a los Gálatas. 6,14-18

Hermanos: Dios me libre de gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, en el cual el mundo está crucificado para mí, y yo para el mundo. Pues lo que cuenta no es circuncisión o incircuncisión, sino una criatura nueva.
La paz y la misericordia de Dios vengan sobre todos los que se ajustan a esta norma; también sobre el Israel de Dios.
En adelante, que nadie me venga con molestias, porque yo llevo en mi cuerpo las marcas de Jesús.
La gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con vuestro espíritu, hermanos. Amén.




ACLAMACIÓN AL EVANGELIO Cfr. Mt 5,13a.16

Aleluya.
Alumbre así vuestra luz a los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo.
Aleluya



EVANGELIO
Lectura del Santo Evangelio según San Mateo. 5,13-16

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente.
Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte. Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa.
Alumbre así vuestra luz a los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo”.


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